La ofrenda es una respuesta de gratitud y adoración a Dios, quien nos ha dado todo en Cristo (2 Corintios 9:7; 1 Crónicas 29:14).
Como iglesia, creemos que dar no es una obligación impuesta, sino un privilegio que brota de un corazón transformado por la gracia.
Damos con gozo, generosidad y confianza, sabiendo que Dios es fiel y usa cada recurso para la extensión de Su Reino:“De gracia recibisteis, dad de gracia” (Mateo 10:8).
Iglesia Evangélica Presbiteriana de Sevilla Unicaja