
En la Iglesia Evangélica Presbiteriana de Sevilla entendemos la reunión de oración como un medio de gracia esencial en la vida de la iglesia, donde el pueblo de Dios se humilla, depende del Señor y busca su rostro de manera conjunta. No es un elemento secundario, sino una expresión vital de nuestra confianza en la soberanía de Dios, reconociendo que toda obra espiritual verdadera procede de Él. En la oración, la iglesia adora, intercede, confiesa y se somete a la voluntad de Dios.
Asimismo, la reunión de oración fortalece la comunión entre los creyentes y alinea nuestros corazones con los propósitos del Señor. Es el lugar donde aprendemos a depender menos de nuestras fuerzas y más de la gracia divina, perseverando juntos en fe. Como nos exhorta la Palabra:
“Perseverad en la oración, velando en ella con acción de gracias”
(Colosenses 4:2)